| Conclusión Resumiendo podemos subrayar que los griegos antiguos describieron varios tipos de amor, entre los que destaca el amor Eros o amor-pasión, un sentimiento no correspondido y un apetito sexual agudo. Otro es el amor Aagpé, una relación sentimental correspondida, coincidente con el amor cristiano que prohíbe la pasión amorosa. Un tercer tipo fue conocido con el nombre de Philia o amor-amistad, un amor humano y puro entre dos personas libres. La poesía amorosa árabe más antigua
expresa sobre todo nostalgia y dolor, describiendo, a veces con términos
pasionales muy profundos, lo que sentían los poetas enamorados
hacia sus amadas. Esta tradición amorosa oriental pasa a la España
musulmana y se manifiesta en la obra de Ibn Hazm, especialmente en
“El collar de la paloma”. Su pensamiento, según
los especialistas, está inspirado en la síntesis neoplatónica
musulmana, acuñada enOriente entre los siglos VIII y X. Este
cordobés ilustre, en más de una ocasión, ha asociado
en su “Collar” el amor y la muerte, como han hecho muchos
autores clásicos. Para al-Razi, los placeres del amor son algo extraordinario
que escapan a lo natural. Es apetito despreciable que hay que evitar
en la medida de lo posible porque no es, según él, una
necesidad fundamentad del ser humano, como puede ser la comida o la
bebida. la relación sexual debe estar, en su opinión,
muy controlada, porque el abuso de la misma puede ser causa de grandes
perjuicios para la salud. El gran médico y filósofo Avicena, que ha sido más conocido en Occidente que cualquiera de los anteriormente mencionados, se ocupa de este tema en términos muy duros, clasificando el amor entre las enfermedades mentales. Describe el estado del enamorado minuciosamente, explicando los síntomas de la enfermedad y recetando los remedios adecuados, ente los que señala el papel que las viejas y afeminados pueden desempeñar para que el enamorado llegue e odiar al ser amado. En cambio, Ibn´Arabi, poeta y místico sufí murciano, se extiende sobre el amor en todos sus aspectos, pero casi siempre con un fondo de dimensión divina. En ningún momento se opone al amor-pasión, aunque piensa que el enamorado está afectado por un desequilibrio de los humores. Los tratados eróticos árabes más notables fueron escritos por personas dedicadas básicamente a la judicatura. Partiendo de una postura religiosa, y con un fin notable por la seriedad del tema y la necesidad que había de llenar un vacío, intentaban ofrecer a hombres y mujeres una especia de manual o guía práctica, que no solo contenía datos útiles, sino también mucha información anecdótica, divertida, con la sana un simple intención de entretener a las almas. Indice |