El pueblo gitano, más propiamente llamado
Rom, es conocido también como gypsies, zíngaros, manouches,
romanichels, etc.
Ante la reputación dudosa que se les atribuye y ante la superficialidad
con la que su patrimonio artístico se explota, la realidad
de sus músicas y danzas queda muchas veces en la sombra.
La historia como pueblo es larga y compleja, provenientes del norte
de la India (Punja y Rajastán) comienzan su huida en el s.
X por motivos aún confusos. Su camino les llevará por
Persia hasta Europa, pasando muchas vicisitudes como caer esclavos
en Rumania o ejecuciones durante la II Guerra Mundial.
A pesar de ser pueblo nómada por excelencia, han sido obligados
a sedentarizarse en algunos países. Antes de instalarse en
Europa, se instalaron en Egipto, Turkía, Grecia, los Balcanes,
y llegaron a España. Incomprendidos y menospreciados incluso
hoy, el pueblo rom ha encontrado en la música y la danza una
manera de vivir su libertad y de expresarse plenamente.
Los rom tienen una extraordinaria capacidad de adaptación,
cuando se instalan en una nueva región, sus costumbres, música,
danza, etc. toman enseguida nuevas formas marcadas por la tradición
del país de acogida, esto explica la gran diversidad entre
los Roms de todo el mundo.
Para estudiar esta variedad tan grande de danzas podemos dividirlas
en varios grupos:
Danzas Kalbelya de Rajastán (India)
Danzas Gawazi de Egipto
Danza turca Shulukulé
Danzas rom de Centroeuropa (Zíngaras)
Danza rom española (Flamenco)
Resumen de un artículo escrito por Simona Jovic en la revista
francesa Passion Orientale. Traducción: Asoc. Aída
Danza Oriental, Barcelona.
Vuelta a los orígenes: La danza india kalbelya.
Es en Jailsamer, antigua ciudad de Rajastan limítrofe con
Pakistán, donde residían antiguamente la casta de
los Sapera (de sap, que quiere decir serpiente). Guardianes de la
cultura kalbellya, este pueblo nómada y que siempre se situaba
al margen de las ciudades se desplazó por India y más
tarde por Europa. La danza kalbellya, o danza Rom de Rajastán,
se caracteriza esencialmente por la imitación de los movimientos
de la cobra. La bailarina gira muchísimo y se desplaza alternando
acentos sacudidos y movimientos amplios de una gran elasticidad.
Los movimientos son una mezcla repetitiva de posturas que encontramos
en otras danzas indias que a veces recuerdan a la danza oriental.
Por ejemplo encontramos muchos acentos laterales de la cabeza combinados
con desplazamientos rápidos, movimientos de brazos muy estirados,
semi estirados o " rotos ", dedos en hiperextensión,
como en ciertos mudras y acentos de los hombros. Y claro... vueltas,
vueltas y vueltas!
Algunas bailarinas usan su gran elasticidad para bajar haciendo
el puente y buscar diversos objetos en el suelo.
Es una danza casi siempre improvisada, a veces cercana a la danza
trance, fascinante como la imitada cobra encantada por el sonido
del pungi.
La música es particularmente importante. Se diferencia de
otros ritmos indios porque utiliza los mismos instrumentos que los
encantadores de serpientes; el pungi (instrumento de viento), el
daf y el dhalfi (percusiones) y más recientemente dholak
(tambor horizontal) o los khartal (especie de castañuelas
de madera).
Los trajes son igualmente magníficos y emblemáticos
de esta cultura. Generalmente negros (kalbellya - kalo quiere decir
negro) con grandes bordados de color blanco sobre colores primarios,
y perlas pequeñas o pompones. Se componen de una amplia falda
y a veces de un pantaloncito apretado, de una camisa con mangas
largas que cubre hasta el cuello, un velo negro bordado, brazaletes
para los tobillos y bisutería de plata .
Es una danza hipnótica e hipnotizante! Simbolizando maravillosamente
la cobra, está en el orígen de muchos de los movimientos
de la danza oriental tribal.
Extracto de un artículo publicado en la revista francesa
Passion Orientale (nº 3, junio-septiembre 2006) por Julie,
bailarina de la asociación "Etoile des sables"
después de participar en un viaje con Simona Jovic por el
Rajastan indio en busca de los orígenes de las danza oriental,
tribal, rom y flamenca. Traducción: Asoc. Aída Danza
Oriental, Barcelona.