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Danzas Clásicas de la India
Un Arte Milenario
Por Andrea de la Dehesa
Las evidencias en los templos
Las devadasis estaban en templos de la India tales como Malabar, Madrás,
Mysore, Andhra, Gujarat, Rajasthan, Kashmir, Orissa… En el sur,
a parte de su nombre general también eran llamadas de forma específica,
en Andhra eran conocidas como sanis; en Karnataka, sule; en Tamilnadu,
devaradiya; en Kerala, devadicci; en Orissa, maharis; en Maharashtra,
murlis; en Assam, natis; en Manipur, maibis. Existían pequeñas
diferencia en sus danzas, vestimenta, idioma y algunas costumbres, pero
todas poseían un punto en común: la sincera dedicación
a Dios y al arte.
Los Puranas, o crónicas de la antigüedad, contienen referencias
al respecto: el Siva Purana estipula que al construir un templo sivaista,
debe ser provisto de cien bellas jóvenes expertas en danza y
canto. Otros Puranas como Visnu, Padma, etc. recomiendan también
como algo enormemente propicio, el consagrar devadasis a los dioses
de los santuarios.
La existencia de las devadasis se remonta a épocas antiguas,
pero como institución, comenzó a tomar forma en los siglos
VII y VIII d.C. consolidándose en el siglo IX y con su mayor
apogeo en los siglos XI y XII. Lo cual estuvo directamente relacionado
con la construcción y organización de los grandes templos
y con el predominio del culto Bhakti.
La más antigua evidencia epigráfica sobre templos y devadasis
es seguramente aquella que declara que durante el reinado del rey Pallava,
Nandivarnam Pallavanala (siglo VIII), el templo Mukteshwara de Kanchi,
edificado por la reina, contaba con 54 empleados, de los cuales 32,
eran bailarinas.
- El rey Chola Rajaraja I (r. 985-1013) construyó el templo
Brihadishwara de Tanjore, en el cual, algunos epígrafes testifican
que en esa época había allí 400 devadasis.
- Durante la dinastía Chola, en especial a partir de Rajaraja
I y durante los siguientes doscientos cincuenta años, el sivaismo
cobró un gran auge recibiendo la protección real de
los templos, y dada la relación de la danza con dicho culto,
es natural que en los santuarios contaran con gran número de
bailarinas.
- Una inscripción del templo de Rajarajeshwara menciona los
nombres de 64 templos, vaishnavas y sivaistas, de los cuales fueron
devadasis a Tanjore para servir en dicho santuario, indicando además
que cada una de ellas recibió una casa en las calles adyacentes
al templo.
- En un templo de Visnu, en Baya Bharatpur, una inscripción
declara que cierta dama llamada Chitralekha había ofrendado
a éste varias devadasis.
- En Orissa existen numerosas evidencias de la consagración
de bailarinas a los templos, siendo la más antigua que conocemos
la que nos cuenta que en el siglo X, la madre del rey Udyota Kesari,
Kolabati, hizo edificar el templo de Brahmeshwar y lo dedicó
a hábiles bailarinas. En el siglo XII, el rey Anantavarma Chodagangadeva,
poderoso monarca de la dinastía Ganga, construyó el
templo de Madhukeshvar en Mukhakingam y lo proveyó de bailarinas
y músicos, conocido como devaganikas. También construyó
el templo de Jagannath en Puri, al que él y uno de sus hijos
consagraron a bailarinas.
- El monarca Hoysala Visnuvardhana construyó en 1117, el templo
vaishnava Chennakeshava en Belur, Karnataka, en el cual un epígrafe
informa de dicho rey donó al templo varias aldeas para proveer
los fondos necesarios para ceremonias y mantener a los sacerdotes
y devadasis que vivían allí.
- En Andhra el mayor número de inscripciones referentes a
las devadasis se encuentra en Guntur, de los siglos XI a XIII. En
los distritos de Krisna y Vijayawada, también encontramos información
al respecto.
- En 1026 el templo de Somanath en Saurashtra fue saqueado y destruido
por Mahmud de Ghazni, habiendo además de sacerdotes, quinientas
bailarinas y trescientos músicos.
- En el templo de Guhanasthaswamin, en Kaniyakumari, hay referencias
de bailarinas devadasis del año 1040.
Þ En el templo Kolapuram con fecha en el año 1253 y en
el de Suchindaran en el 1257, encontramos inscripciones sobre las
devadasis de aquello emplazamientos.
- Se sabe también que en el templo de Ananta Vasudeva, en Bhuvanésvara,
Orissa, había cien bailarinas en el siglo XIII.
- Marco Polo, que visitó la India hacia el 1250, relata que
en el Malabar, jóvenes mujeres cantaban y bailaban para entretener
a los dioses de los templos.
- Otro viajero occidental, el mercader portugués Domingo Paez,
luego de su visita al reino de Vijayanagar, cuenta que varias devadasis
bailaban en un templo de Ganesha, las que vivían con gran lujo
y lucían magníficas joyas.
En la literatura antigua se encuentran numerosos relatos relacionados
con la existencia de las devadasis. Kailidasa, gran poeta dramaturgo
del período Gupta (320-540), cuenta en su obra “Meghadutta”
las aventuras de una bailarina que danzaba en un templo de Ujjain. En
el Kathasairasagara se narra la historia de Rupinika, quien bailaba
todos los días frente a la imagen de un templo de Mathura. Un
hecho que se conoce por relatos históricos es que algunas mujeres
casadas de nobles familias, princesas y hasta reinas, llegaron a bailar
en templos, debido a circunstancias especiales, aunque se sostienen
como casos aislados. Por ejemplo, Padmavati, esposa del poeta Jayadeva,
autor del “Gita Govinda”, interpretaba esa obra en el templo
de Jagannath en Puri. Y así ocurrió con numerosas bailarinas
y figuras importantes que cultivaban tanto su amor a Dios como su amor
al arte.
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