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Las ceremonias de adoración al Ser Supremo ocupan un importante
lugar en la mayoría de las religiones. Estas son algunas veces
muy sencillas y otras sumamente elaboradas, pero en todos los casos
crean una atmósfera propicia a prácticas espirituales.
Los libros sagrados hindúes describen con minucioso detalle cómo
deben seguirse los rituales de acuerdo con las prácticas religiosas.
Entre los diversos upacharas u ofrendas dedicadas a la divinidad se
mencionan: perfumes, fuego, flores, fruta, agua, etc. y también,
como algo muy propicio, danza y música. Los templos en la India, además de cumplir la función
de centro religioso, eran centros de cultura. Tenían algunos
dimensiones monumentales, y que además del Sancta Sanctorum,
poseían varias capillas, la Nritta sabha o Natya Mandir (hall
de la danza), salones, patios, estanques, etc.En algunos de estos lugares
se reunían filósofos para comentar las sagradas escrituras,
o cuenta cuentos de poemas épicos y los Puranas, además
de celebrar grandes festivales. En los templos se encuentran fastuosas
imágenes de dioses, bailarinas, escenas mitológicas y
otras maravillas. Allí se realizaban grandes representaciones
dramáticas y musicales ante multitud de espectadores, además
así se extendía y difundía el culto religioso en
cuestión, y se conocían las historias de las sagradas
escrituras. Los ritmos y la melodía de la música india, son el comparsa
ideal para estas danzas. Los pies marcan el ritmo en sincronización
con los tambores, y realiza poses sucesivas con agilidad y precisión,
dando la impresión de ser una de las figuras del templo. Su rostro
y manos expresan la sinfonía de emociones que experimenta un
devoto en su camino espiritual. Indice Danzas Cláicas de
la India |