Las Escrituras Sagradas
Por Lara Kahalaf

Antiguo Testamento

Había dos cánones entre los judíos de los Libros Santos: el Canon Breve (palestinense) y el Canon Largo (alejandrino).

El Antiguo Testamento en hebreo ( Canon Breve) está formado por 39 libros y se divide en tres partes: “ La Ley”, “Los Profetas” y “Los Escritos”. A estos 39 libros se les conoce como “proto-canónicos”.

El Antiguo Testamento en griego (Canon Largo) está formado por 46 libros. La versión griega de la Biblia, conocida como de los Setenta, cuenta con 7 libros más: Tobías, Judid, Baruc, Eclesiástico, I y II de Macabeos y Sabiduría. Además, algunas secciones griegas de Ester y Daniel. A estos libros se les llama “deutero-canónicos”.

Los judíos en Alejandría tenían un concepto más amplio de la inspiración bíblica. Estaban convencidos de que Dios no dejaba de comunicarse con su pueblo aún fuera de la Tierra Santa, y de que lo hacía iluminando a sus hijos en las nuevas circunstancias en que se encontraban.
Jesús debió utilizar el Canon Breve, de 39 libros, pero los Apóstoles, al llevar el Evangelio al Imperio Grecorromano, utilizaron el Canon Alejandrino. Así, la Iglesia primitiva recibió este canon que consta de 46 libros.

En el siglo III comenzaron las dudas sobre la inclusión de los deutero-canónicos. La causa fueron las discusiones con los judíos, en las cuales los cristianos solo utilizaban los libros proto-canónicos. Algunos Padres de la Iglesia hacen notar estas dudas en sus escritos ( por ejemplo Atanasio (373), Cirilo de Jerusalén (386), Gregorio Nacianceno (389)), mientras otros mantuvieron como inspirados también los deuterocanónicos (por ejemplo Basilio ( 379), Agustín (430), León Magno (461)).

A partir del año 393 diferentes concilios, primero regionales y luego ecuménicos, fueron precisando la lista de los Libros “canónicos” para la Iglesia. Estos fueron:

Concilio de Hipona (393)
Concilio de Cartago (397 y 419)
Concilio Florentino (1441)
Concilio de Trento (1546)

En este último, solemnemente reunido el 8 de abril de 1546, se definió dogmáticamente el canon de los Libros Sagrados.

Los protestantes sólo admiten como libros sagrados los 39 libros del canon hebreo. El primero que negó la canonicidad de los siete deuterocanónicos fue Carlostadio (1520), seguido de Lutero (1534) y luego Calvino (1540).

Índice
Agenda Lecturas Exposiciones Odaliscas Recetas Alheña Movimientos Juegos Chat Portada Revista
 
Artistas  Clases  Tienda  Club  Revista  Formulario  Nosotros  Portada
Copyright Alarde