|
Mesopotamia Atrahasis es uno de los más antiguos. Cuenta cómo “cuando los dioses no eran más que hombres”, éstos se veían obligados a atender sus necesidades de subsistencia. Para aliviarlos se creó la humanidad. Pero por desgracia, estos nuevos seres organizaban tal escándalo que se hizo necesario hacerles morir. Entonces llegó el diluvio y con él la desaparición de la humanidad. Únicamente Atrahasis “el inteligentísimo”, el “Noé” babilónico fue capaza de superar los obstáculos. Pero en el sigo XI a. De C. El mito de Atrahasis queda eclipsado porque aparece Emuma Elish que cuenta la creación a partir de la separación de Apse, las aguas dulces, y de Tiamat, las aguas amargas, hasta la toma del poder por parte de Marduk. Luego vinieron otros mitos, el de Ozu, sobre la rivalidad entre los dioses Nergal y Ereshkigal, y el de Era sobre el mundo de los infiernos, y otros muchos. En esta literatura mitológica no está ausente la búsqueda espiritual. La Epopeya de Gilgamesh, el Mito de Adapa y el Mito de Etana evocan los deseos de inmortalidad que resulta ser inaccesible por razones diferentes en uno y otro caso. Pero estos textos son el vehículo de una concepción de lo sagrado que se define, fundamentalmente, en tres dimensiones: en primer lugar es sagrado lo que es primordial, lo que existía antes que todas las cosas en los orígenes del mundo, de ahí los relatos cosmogónicos del Enuma Elish; a continuación se considera sagrado lo que es trascendente, fundamentalmente la divinidad y los hombres (y los objetos) en relación con ella, de ahí los relatos de luchas o rivalidades entre dioses como Atrhghasis y los mitos de Ozu y de Era; finalmente, es sagrado también, y aquí encontramos a una característica que se da también en numerosos pasajes bíblicos, todo lo que concierne a la sabiduría, de ahí la Epopeya de Gilgamesh y el Mito de Adaya Agenda Lecturas Exposiciones Odaliscas Recetas Aleña Movimientos Juegos Chat Portada Revista |