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Historia del pueblo judío Por Lara Kahalaf Situación de los judíos antes de la peste negra EN EUROPA A principios del s. XIV, los rabinos judíos estaban divididos en relación con el valor del Zohar, el libro sagrado de los cabalistas, que había sido publicado recientemente por Moisés de León. Pero aún se produjo una división más profunda entre ellos en relación con el cultivo de la filosofía de Aristóteles y de la literatura y de las ciencias humanísticas; el resultado fue una pública prohibición, en 1305, por parte de varios dirigentes judíos, contra el estudio de la ciencia. El año siguiente (1306), Felipe IV saqueó y expulsó a los judíos de Francia, algunos de los cuales viajaron hasta Palestina para disfrutar de libertad bajo el gobierno del sultán mameluco Nasir Mohammed (fallecido en 1341), mientras que la mayor parte permaneció en la frontera francesa pensando que la avaricia del rey, causante de su deportación, les proporcionaría un pronto retorno. Entretanto, sus correligionarios de Castilla estuvieron a punto de evitar la adopción de medidas estrictas contra sus derechos y sus privilegios (1313). Los judíos deportados de Francia fueron llamados de nuevo por Luis X, en 1315, y admitidos durante doce años. Pero, ya en 1320, se produjo contra ellos una sangrienta persecución por parte de unos 40.000 pastoureaux que fingieron estar de camino para recuperar el Santo Sepulcro. En 1321, los judíos fueron acusados por los leprosos de haber envenenado las fuentes y los ríos, después de lo cual se produjo una nueva persecución. Ese mismo año, y debido a las intrigas contra ellos, los judíos de Roma, que entonces constituían una sociedad muy floreciente con una literatura desarrollada, habrían sido expulsados del territorio romano por Juan XXII, que residía en Aviñón, si no hubiera sido por la oportuna intervención de Roberto de Anjou, Vicario General de los Estados Pontificios. En Alemania, la suerte de los judíos fue todavía peor durante las revueltas y las guerras civiles que tuvieron lugar en el reinado de Luis IV (1314-1347). Durante dos años consecutivos (1336 y 1337), los Armleder, campesinos que llevaban una pieza de piel enrollada alrededor del brazo, infligieron sufrimientos indecibles a los judíos habitantes de Alsacia, Renania y Suabia. También en 1337, bajo la acusación de haber profanado una Ostia consagrada, los judíos de Baviera fueron objeto de una matanza que pronto se extendió a los de Bohemia, Moravia y Austria, aunque Benedicto XII había emitido una Bula prometiendo una investigación sobre el asunto. Por otra parte, Luis IV, que siempre había tratado a sus súbditos judíos como a simples esclavos, los sometió esta vez (c. 1342) a un nuevo y más oneroso impuesto. EN ESPAÑA Como ya se ha mencionado anteriormente, la situación de los judíos en España presentaba caracteres muy positivos si los comparamos con los vividos en otras ciudades europeas –se verá más adelante-. Las consecuencias de la reconquista, que habían beneficiado a los judíos, se combinaban con su participación en diferentes actividades públicas, algo que no molestaba a los cristianos. Se les había entregado tiendas, huertos aledaños a las ciudades reconquistadas por los cristianos, barrios con muy buena posición para el comercio. Para los reyes españoles, los judíos constituían un elemento importante para el restablecimiento de las ciudades conquistadas, ya que la mayor parte de ellas habían sido abandonadas por los musulmanes. Los judíos, en los reinos cristianos, desempeñaban un papel fundamental en diversas profesiones (medicina, traducción, administración,...) miembros de aristocráticas familias judías que habían huido de la España musulmana alcanzaron importantes posiciones en las cortes de los reyes. En el reino de Aragón, los judíos eran requeridos. En 1247 el rey emitió una proclamación asegurando su protección para todos los judíos que fuera a instalarse en ciertas comarcas del país.. los monarcas otorgarían amplios privilegios a muchas comunidades. Los judíos poseían importancia política en los reinos. Por ejemplo, Yehudá ben Labí desempeñaría, a partir de 1257, un alto cargo en la caballería zaragozana. A partir del siglo XIII comenzó a disminuir la influencia de los judíos en los diferentes estamentos; dejaron de desempeñar funciones relevantes, y aunque seguían disfrutando de una buena posición, el pueblo cristiano (principal causa del declive de la situación judía en Europa) mostraba cierto grado de enemistad e intolerancia hacia ellos. Así por ejemplo encontramos que en 1241, las cortes mostraron su desaprobación respecto los judíos su práctica de la usura. También podemos observar que hubo varios intentos de acusación de crimen ritual en Zaragoza (acusación bastante frecuente en el resto de Europa), aunque no trascendió a mayores. En Castilla, donde los judíos estuvieron tuvieron gran influencia con Alfonso XI desempeñaron altos cargos; así por ejemplo encontramos a la familia Ibn Wacar desempeñando funciones médicas. Ahora bien no hay que olvidar que estamos refiriéndonos a las clases más privilegiadas, ya que en el pueblo llano judío se vivía mucha tensión social. Así por ejemplo, y por medio de una autorización real, se aprobó la ejecución de los delatores por parte de los cortesanos, algo que no agradó a los judíos más humildes. En Castilla, fracasaron diversos planes urdidos contra los judíos,
y el rey (Alfonso XI) se mostró siempre favorable a su causa
hasta el día en que murió. |