La religión del Antiguo Egipto
Por Lara Kahalaf
Los Misterios Osiriacos

Además de los ritos funerarios efectuados inmediatamente después de la muere. La magia egipcia proporcionaba a los hombre en vida, una certidumbre de felicidad para la vida después de la muerte: era la repetición en los cultos mistéricos del viaje a la eternidad que estaba contenido en los ritos osiríacos. Estos misterios se celebraban cada año en el mes de Koiak (que corresponde a principios del invierno), en 16 ciudades de Egipto.

En el curso de las celebraciones sagradas se recreaba ante los fieles parte de las escenas de la muerte del dios: su descuartizamiento y la búsqueda de sus miembros por parte de Isis así como su recomposición y reanimación por medio de la magia.

Se hacía, así mismo, una figura de Osiris con barro y harina. El sacerdote echaba la pasta en un recipiente en forma de sarcófago diciendo: “traigo a Isis estos despojos de la momia de Osiris”. Isis y Neftis suplicaba a Osiris que volviera a habitar su forma reconstituida: “Ven hacia tu casa”; o bien se echaba trigo sobre un lienzo donde estaba dibujada la forma del dios.

Los iniciados en los misterios de Osiris, por su parte, imitaban el viaje del dios de los muertos a través del mundo del más allá, del que el templo conservaba diversas formas en simulacro, figuras esculpidas o pintadas y, gracias al poder de la magia mimética, de la escritura y de los aniversarios, tenían la seguridad de que todos estos actos se repetirían íntegramente después de su muerte, alcanzando, como el dios, un renacimiento en la otra vida.

El retorno de las estaciones y las lunaciones, sobre el que se apoya el simbolismo de Osiris, regía la vegetación y constituía el contenido esencial de las famosas fiestas de Koiak, que los clásicos denominaban “misterios”.

En todos los templos que contenían reliquias sagradas de Osiris había que confeccionar anualmente un “semillero” a modo de efigie de la divinidad y llenarlo de tierra. En él se depositaba una estatua de oro de Osiris, junto a la reliquia sagrada. A continuación, se esparcían semillas de esprilla, regándolas cuidadosamente.

Al mismo tiempo, se confeccionaba una estatuilla de Sokar con 24 metales y las plantas aromáticas que se conservaban en el “vaso divino”. Se colocaban 14 amuletos de diversas clases. Después tenía lugar la fiesta nocturna, a la luz de 365 antorchas, mientras por el lago sagrado navegaban 34 barquillas de papiro con estatuillas de la Enéada local y las deidades correspondientes.

Por lo tanto, la germinación del grano parece constituir el tema central de las ceremonias de Koiak, tal como se escriben en el templo de Dendera. Se utiliza actualmente como amuleto un trenzado de 19 espigas de trigo, invertidas, con la espiga hacia abajo, figura de la momia de Osiris, que ha perdido su antiguo significado religioso, pero que conserva su valor mágico y, y popularmente hablando, no se conoce su origen.

Índice
Agenda Lecturas Exposiciones Odaliscas Recetas Aleña Movimientos Juegos Chat Portada Revista

 
Artistas  Clases  Tienda  Club  Revista  Formulario  Nosotros  Portada
Copyright Alarde