Querido Dios

Cuando era pequeña leí un libro que se titulaba «Querido Dios, Soy Anna», no me preguntes de que iba el libro… solo recuerdo que era de una niña que cuando hablaba con Dios siempre empezaba así su rezo.
Lo que sí recuerdo es que eso me pareció fantástico, porque claro, a un dios hay que quererlo, y decirle «querido Dios» me pareció de lo mas apropiado, cercano y cariñoso.
Ese libro lo leí cuando tendría unos 8-10 años… no sé exactamente, pero desde entonces, cuando pido al cielo, al universo, a Dios, o lo que sea que haya, siempre empiezo diciendo «querido Dios».

Últimamente he usado mucho esa frase, viene a mi, supongo que cada persona tendrá la suya, y será un recurrente en los tiempos que corren.

La incertidumbre es lo peor… todo era tan fácil ¡¡¡que previsible era la vida!!!
Cuantas cosas añoro, subir a los aviones y teletransportarme en pocas horas a otros mundos exóticos que ya eran mi casa.
Olores, sabores, colores, lenguas, gente, sonidos, sensaciones… tantas cosas que están dentro de mi y ya no hallo fuera… volverán, tengo la gran esperanza, siempre he pecado de ser una optimista empedernida, y reconozco que eso me ha salvado de muchas situaciones difíciles.

Pero ahora… ahora a veces siento que intento mantener la tranquilidad mientras el mundo se desmorona a mi alrededor… por suerte esa sensación no es continua, supongo que mi optimismo incondicional viene al rescate.

Otras veces me enfado ¡me enfado mucho!

Otras me mantengo indiferente, todo me da igual.
Creo que ésta es la peor opción: la apatía, ésta no debería ser siquiera una opción.
Lamentablemente estoy cada vez mas en esta sensación… pero también pienso que solo necesito unas vacaciones, estoy cansada, cansada de una rutina que me envuelve desde hace casi dos años… o quizás este pensamiento es solo mi optimismo empedernido que viene al rescate para que salga de la apatía y vuelva a ser yo.

Otras veces intento encontrar la parte buena de todo esto, la parte de crecimiento personal, me digo que todo esto es por algo y para algo. Y en estas ocasiones busco qué es lo que debo hacer, busco en mi interior señales, guías.
Recuerdo el ejemplo que me pusieron unos amigos, de incluso gente que vivió en campos de concentración y supieron mantenerse optimistas y encontrar el sentido y el crecimiento personal en tan terrible situación. ¡¡Grandes maestros!!
¿Será que los seres humanos siempre buscamos un sentido a la vida?

Así ando, en la montaña rusa emocional. Sé que no soy la única, sé que dentro de todo, soy de las personas que mejor están.

Por otra parte, esto me ha obligado a investigar y descubrir ¡tantas cosas fascinantes! tantas cosas que jamás me hubiera topado si no llega a ser por esta situación. Tantas cosas que ahora mismo me tienen absolutamente entusiasmada.
Empecé por un pequeño hilo que asomaba y me he topado con miles de madejas de colores que se entrelazan.
Mi cabeza no para mezclando los colores de esas madejas, hilando.

Pensaba que estábamos tan avanzados… pensaba que la ciencia estaba tan desarrollada que no me cuestionaba nada, estaba muy ocupada viajando y correteando con ojos asombrados ¡el siglo XIX quedaba tan lejos!
Y poco a poco con lo que he ido aprendiendo en este año y medio me he ido dando cuenta de que estamos en pañales… que quizás nuestras creencias no son tan ciertas, quizás los cimientos son solo hipótesis…  pero…. ¡que fuerte! se cayeron los ladrillos que sujetaban todo un castillo.

Así que ahora habrá que volver a construirlo, debe ser que hay miles de castillos, uno por persona, por el momento se han caído unos cuantos… el mío entre ellos.

Esta es una gran oportunidad…
El mundo se desmorona, ciertamente.
Los castillos se desmoronan… así que habrá que construir un mundo mejor, con castillos que tengan cimientos sólidos.

ÉSTA, es una gran oportunidad.

 

.
Texto y fotos: Alejandra Weil
Mas fotos en Instagram @weilalejandra
Vídeos de los viajes en las historias de Instagram de @alardedanza

10 comentarios de “Querido Dios

  1. Amaia Vargas dice:

    Querido Diox y querida amiga, seguiremos construyendo. Y volveremos a empezar las veces que sean necesarias. A por el año nuevo, que se presente como deba porque estamos listas para la función!!!

  2. Fernando Bermejo dice:

    Dnd otros ven pesimismo, tú oportunidad, y ese es el aspecto de la realidad que hace progresar nuestros espíritus. Tan afortunado d encontraros, mi familia

  3. Emilio dice:

    Muy bonito Ale!

    Estamos en el mundo del aprendizaje por contraste… Me viene a la cabeza el cuento de «mala suerte, buena suerte… ¿Quién sabe?»

    Por suerte es más fácil cuando hay gente cerca.

    Te quiero mucho, hermana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *